Una historia de emprendimiento peruano que se convierte en ejemplo de éxito empresarial.
Desde un inicio, el proyecto de creación del Laboratorio Farmacéutico Peruano-LAFARPE, tuvo como piedra inicial llevar productos de calidad a precios justos, esto debido a que muchos peruanos no pueden acceder a ciertos medicamentos, por su elevado costo. Es en este contexto, que el sueño de un químico farmacéutico, nacido en Ica, se hizo realidad, en base a esfuerzo, trabajo, emprendimiento y pasión por su profesión.
Visión humanista desde un inicio
LAFARPE se visualiza desde la concepción inicial del Químico Farmacéutico, Nery Óscar Muchaypiña Navarro, quien, al culminar sus estudios superiores en el año de 1986, cargado de sueños e ilusiones, orientó sus esfuerzos en ganarse un lugar en la Industria Farmacéutica del Perú.
Luego de su etapa formativa como profesional, ingresa a laborar en prestigiosas e importantes empresas del sector farmacéutico en diversos cargos. Años después, decide consolidar un sueño que siempre tuvo: crear su propio laboratorio farmacéutico con una visión humanista y teniendo como derrotero la venta de productos de calidad y a precios justos para los peruanos.
Nace LAFARPE
Luego de grandes esfuerzos y preparación, el 14 de octubre de 1992, el Laboratorio Farmacéutico Peruano – LAFARPE- inicia sus labores, teniendo como fundadores a los hermanos Nery y César Muchaypiña Navarro; además con el apoyo de los químicos farmacéuticos, Oswaldo Rivas y Luis Toledo, quienes estuvieron desde el inicio de este proyecto hasta el día de hoy.
Principales productos
El primer producto de LAFARPE lanzado al mercado peruano fue Reumodol FR ungüento en presentación de 30 g y 100 g, el cual tuvo gran aceptación en el público. Posteriormente, se inició la venta de otros productos como: Fisiodol Forte 2% Gel 50 g, Reumoflex Forte 100 g, Trigungoderm, entre otros.
Esto fue el inicio de este gran sueño que hoy se consolida como una empresa peruana, hecho por peruanos y para los peruanos; un sueño visualizado por el orgulloso iqueño Nery Óscar Muchaypiña Navarro, que se hizo realidad y hoy es un ejemplo para muchos peruanos.